17 septiembre 2009

Canción de Otoño.

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El suelo comenzó a teñirse con ese empalagoso velo de agua que corre a toda prisa en reclamo a cada espacio de la caprichosa ciudad.

Los nubarrones parchaban de formas indecisas el cielo, un cielo roto, enorme y dolorido que gemía en medio de luminosos destellos. El centelleo de un relámpago ilumino los rostros de los extraños que se arremolinaban bajo el techado de una vieja tienda, la lluvia caía con perfecta inclinación, y al hacerlo producía un pesado sonido que adormecía los oídos, que adormecía el corazón. Galina miro a su alrededor; siempre que echaba la mirada atrás y buscaba entre los rostros desconocidos se originaba en su vientre una oquedad enorme, será porque esperaba reconocer a alguien, o que alguien la mirase con ojos de ayer y con ello fuera incapaz de recordarla; aquel pensamiento creció como pequeña angustia hasta hacerse insoportable, miro de soslayo a su alrededor y se agazapo entre la gente para abrirse brecha, salió a tirones, aun llovía…

-Es fantástico mirar que mientras llueve el paisaje no es el mismo la gente corre, se agrupa, se resguarda como si la lluvia fuera a despintar sus caras como si la lluvia quemara sus cuerpos como si no desearan que la lluvia enjugara sus dolores, como si la lluvia… mientras las aceras beben desesperadas, renacen la piedra brilla y se oscurece todo adquiere un nuevo color, nada, nada vuelve a ser igual - se dijo este torpe dialogo mientras cruzaba la calle, sostuvo las palmas de sus manos mirando hacia el cielo esperando que la lluvia limpiase las caricias que no podían dar.

Había algo extraño en su caminar era lento pesado pendulante pero indolente, ella no tenía conciencia de ello; no tenia a nadie quien pudiera observarla y corregirla, este andar era ya su sello involuntario. Al mirarla por la calle con esa ausencia requerida hacía pensar en una mujer que lleva una pesada carga, una mujer embarazada… Galina era una mujer cargada de recuerdos, llena de memoria.

Bajo la lluvia las lágrimas no existen son inútiles se funden en el mismo declinar, caen mojan los labios y mueren a pies de nadie. Ella lo sabía, y sin embargo aquella tarde no podía evitar ser nada, caer con la lluvia escurrirse mojar la acera, ser rio en un cristal, perla al viento que se rompe en mil pedazos. No había un espacio en su piel que se apeara a la sequedad, esta mujer de lluvia se iba regando por las calles iba alimentando las pilastras, salpicando soledades enjugando las angustias. Aquel día sin más ceso el cielo, ella yacía hecha charco junto al andén, una tarde como todas, una tarde que llovía, solo una tarde.



4 comentarios:

  1. Nallely, espero te encuentres bien, me gusta mucho tu blog, es un espacio muy armónico con matices de diversos tintes intelectuales, por cierto que bonitas melodías seleccionaste, tienes buen gusto para las artes.



    Independientemente de lo anterior, todos los días me acuerdo mucho de ti, estoy muy contento de que me permitas convivir con tu maravillosa presencia, espero que siempre tengamos ese nexo de amistad aunado a que estemos en contacto para que perdure infinitamente la posibilidad de que me cedas un poco de tu tiempo a efecto de compartirlo extraordinariamente, sabes, conmigo cuentas con un buen amigo que, siempre, siempre, estará a tu lado para escuchar, comprender y apoyarte en lo que necesites, eres una mujer muy bella, interesante y cautivadora.



    En cualquier lugar o situación en que me encuentre, te llevare en mi mente y corazón.



    Con mucho amor, tu amigo incondicional.


    Hugo Morquecho.

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  2. Una mujer hecha charco aguarda ascender al cielo para poder precipitarse otra ves desde arriba. Me parece extraordinaria la escena, una mujer que en una caminata, sin mas se vuelve lluvia. Felicidades Nash!!! 10 bravo, bravo! Saludos y un gran abrazo.

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  3. Qué puedo decir de la lluvia?
    Has descrito el andar de una chica por debajo de ella,a veces he sentido ese fundir por sobre mis mejillas, justo en el momento en que cae la última gota y se fusiona con la sal de mis lágrimas, haciéndome sentir por momentos que, es el cielo quien llora por verme triste. Sin embargo es tan egoísta sentir que alguien tan magnífico sienta empatía mientras camino con un perfil algo bajo, y sienta de apoco el abrazo del viento frío que llega por la espalda húmeda y desolada... quizás la empatía que estoy buscando esté también llorando a través de esta larga agonía!

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  4. Hola espero que te encuentres bien.........
    Hoy tuve tiempo de darme una vuelta por este espacio, y tu nuevo escrito es muy muy bueno, no se pero me produjo mucha nostalgia, la viveza pero a la vez la desesperación de la vida, la tormenta y el dulce caminar en ella, no se si mi interpretación sea la mas correcta, pero me parece una situación de extrema desesperación, implorando encontrar una mirada , un gesto,algo para conservar la esperanza.

    Que te puedo decir tu lo escribiste jajaja, es muy bueno y sabes que cuentas con el apoyo, tienes un gran talento.

    Me despido y ya quiero leer lo que viene imagino que sera : aun mejor .

    Cuídate mucho y estamos en contacto. Bytexxx.

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